Las remesas de migrantes
Las remesas, esto es, los envíos de dinero que principalmente hacen los migrantes en Estados Unidos a sus familiares que habitan en México son uno de los beneficios evidentes de la migración y que han mostrado un efecto favorable sobre el bienestar de las familias de residentes, lo que ha permitido, en cierta medida, disminuir los niveles de pobreza en segmentos importantes de la población.
De acuerdo al Banco de México, las remesas constituyen una fuente importante de recursos para las familias receptoras, principalmente de apoyo al consumo y la manutención, incluyendo el gasto en salud y educación. Cabe mencionar que, las remesas familiares no son una fuente de ingresos sostenible a largo plazo, por diversas razones, entre otras, el establecimiento de segundas generaciones de mexicanos en Estados Unidos, circunstancia que puede provocar que el flujo anual de emigrantes pueda variar demasiado y provocar que el dinero que viene del extranjero por esa vía disminuya sensiblemente. A esta observación habría que adicionarle el acelerado crecimiento del desempleo debido a la crisis económica de los últimos años.
Las remesas están alcanzando dimensiones cada vez más significativas que revelan su importancia como fuente de divisas y como sostén esencial para los integrantes de millones de hogares en México.
En los años recientes las remesas familiares han acrecentado su participación en las cuentas externas de México, particularmente, en los ingresos de la cuenta corriente de la balanza de pagos, para el periodo 2000 a 2009 el monto de las remesas se incrementó de $6,573 millones de dólares a $21,181 millones de dólares (cantidad equivalente a una proporción 3.2 veces mayor).
El monto de las remesas que actualmente recibe México es muy elevado su magnitud reviste una gran importancia al compararlo con los ingresos de otros renglones de las cuentas externas. El Banco de México reporta que las remesas familiares en porcentaje superan en 128% a la Inversión extranjera directa, en 190% los Ingresos por viajeros internacionales o en 116% al Superávit comercial del sector petrolero, para dar una idea de esta magnitud, las remesas equivalen al 2.7% del PIB, al 95% del Superávit del sector maquilador o al 66% del total de las Exportaciones de petróleo crudo. Las remesas actualmente representan, por sus montos, la más importante fuente de divisas para México, después de los ingresos por la exportación del petróleo.
Entre otros de los factores que han influido y que han favorecido el rápido crecimiento del ingreso por remesas familiares, el Banco de México, identifica los beneficios que se obtuvieron al lograr una mejor cobertura de los registros de estas transacciones, lo que ha generado confianza entre los migrantes, circunstancia que se logró en el 2000 cuando el Banco de México llevó a cabo un esfuerzo por incrementar y mejorar la cobertura de la estadística de remesas familiares, posteriormente en octubre de 2002, el Banco emitió reglas dirigidas a fortalecer la estadística de las remesas familiares.
El crecimiento de las remesas, entre otros factores, se favoreció al abaratar el costo de las transacciones de las remesas. Por ejemplo, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) para un envío de 300 Dls, el costo promedio de los servicios ascendía a 28.5 Dls en 1999, este valor transitó hacia un costo de 10.4 Dls en el 2006.
Los estudios publicados por INEGI, Banco de México y el CONAPO manifiestan un crecimiento constante en el monto de las remesas familiares para las últimas 2 décadas, observando que a partir del 2006 el ritmo de crecimiento anual de las remesas se decreció de manera significativa. La desaceleración del crecimiento anual de las remesas en 2006 fue observada de forma generalizada en todo el territorio nacional. Posteriormente a partir del 2008 se observa un permanente decrecimiento relacionado directamente con la crisis global y las complejas dificultades manifestadas en la economía mundial para el periodo 2008-2009.
De acuerdo al informe del Banco de México de enero de 2009 sobre las remesas familiares, se indica que la pérdida de fortaleza que ha registrado el ingreso por remesas desde finales de 2007, es atribuible a varios factores, entre los que destacan los siguientes:
- La recesión de la actividad económica en Estados Unidos que ha impactado adversamente las oportunidades de empleo y, consecuentemente, las de los migrantes mexicanos.
- Dicha recesión en Estados Unidos ha impactado con mayor severidad en sectores donde hay una mayor presencia relativa de trabajadores migrantes mexicanos, tales como la industria de la construcción y el sector manufacturero. Una drástica caída del empleo que propició que la tasa de desempleo de los trabajadores migrantes mexicanos sea más elevada.
- Incide también, la presencia de controles oficiales más estrictos por parte de las autoridades de Estados Unidos, en los lugares de trabajo y aún en zonas residenciales de ese país, así como una búsqueda más intensa de trabajadores indocumentados mexicanos, lo que implica una mayor dificultad para encontrar ocupación.
- Los mexicanos enfrentan mayores problemas para emigrar a Estados Unidos, ante una mayor vigilancia fronteriza y, en general, migratoria en ese país.
Recientemente, en el mes de mayo, el Banco Interamericano del Desarrollo (BID) organizó el Foro 2010 Remesas para el Futuro "Remes Américas”, en este evento el Gobernador del Banco de México, Dr. Carstens, manifestó lo siguientes puntos:
- La crisis global afectó gravemente los ingresos de los trabajadores migrantes. En la misma medida en que han disminuido las remesas.
- Aún cuando se empieza a verificar una incipiente recuperación en el monto y en el número de las remesas, las cifras siguen lejos de alcanzar los montos registrados antes del estallido de la crisis.
- Aún no es un hecho garantizado que habrá una recuperación vigorosa del dinamismo económico en el mundo. Específicamente en los Estados Unidos, persisten signos de debilidad en la demanda y permanece la gran incógnita acerca de las reacciones que surgirán cuando se inicie el retiro de las medidas empleadas para mitigar la recesión.
- Es urgente el análisis de las remesas familiares y la elaboración de estrategias y políticas públicas que permitan explotar todo el potencial de las remesas en beneficio del desarrollo.
- Por su parte, la banca propone intensificar y acelerar el trabajo para abatir cada día más los costos de las transferencias de dinero, el escenario ideal requiere de operaciones cada día más baratas y, a la vez, cada día más seguras.
- Tras el episodio de la crisis, una nueva etapa se configurará para el futuro de la economía del planeta, esto podría modificar el panorama para las remesas de los migrantes.
- Inevitablemente las políticas migratorias, tenderán a ser más selectivas y estrictas. Y esta tendencia seguramente modificará el aporte de las remesas familiares.
En la intervención de este Foro, el Dr. Cartens concluye que la meta debe ser: "crear las oportunidades de desarrollo para retener dentro de nuestros países a esos trabajadores emprendedores y de alta productividad, que hoy se ven forzados a emigrar".
Confirmando la relación que existe entre los migrantes y sus comunidades de origen, el Banco de México reporta que los estados del país en los que las remesas son más elevadas son aquéllos en los que el crecimiento de su población ha sido nulo o muy reducido.
Las remesas muestran por entidad federativa, acorde con su directa relación con los flujos migratorios, un comportamiento diferenciado, podría mencionarse que en el 2006 los estados de Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero representaron como destino remesas superiores a los 1,000 millones de dólares, este grupo representa el 65.6 % del total de las remesas enviadas a México. Conformando un segundo grupo de entidades con ingresos medios en términos de remesas (montos menores a 1,000 millones y mayores a 300 millones de dólares) se reportan los estados de Hidalgo, Chiapas, Zacatecas, San Luís Potosí, Morelos, Querétaro, Sinaloa, Aguascalientes, Durango, Chihuahua, Tamaulipas y Nayarit. El resto de los estados reportan para el 2006 remesas en montos inferiores a los 300 millones de dólares. (Nuevo León, Tlaxcala, Baja California, Sonora, Coahuila, Colima, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Vaja California Sur).
En el informe 2002 del CONAPO sobre la situación demográfica de México, el Dr. Tuirán hace referencia a estudios que analizan la experiencia mexicana en los ámbitos rural y urbano indicando que los recursos de los migrantes con frecuencia proporcionan el capital semilla para impulsar una amplia variedad de actividades productivas. Así, por ejemplo, se señala en esos estudios que el impacto global de las remesas en la formación de microempresas establecidas en el medio urbano de México es bastante significativa.
La evidencia de estos estudios indica que más de tres de cada cuatro municipios de alta o muy alta intensidad migratoria registraron durante la década indicada un logro relativo muy alto, alto o medio respecto a la distancia que aún les queda por recorrer para abatir el grave problema de la marginación, en contraste con menos de dos de cada tres de los municipios de baja o muy baja intensidad migratoria.
Se reitera que las remesas pueden contribuir a impulsar el desarrollo económico y social de las regiones de origen de la migración. El reto, señala el Dr. Tuirán, consiste en promover y fomentar esquemas similares de asociación orientados a impulsar proyectos de inversión productiva en las comunidades de origen de los migrantes. Ejemplos de esta orientación corresponde, en la actualidad, a las iniciativas de los programas propuestos por la SEDESOL particularmente en el programa 3x1 para Migrantes.
Con el propósito de conocer algunas de las características, tanto del perfil de las personas migrantes que envían las remesas al país como de los residentes receptores de esos recursos, el Banco de México recabó en varias ciudades de la frontera norte, tres encuestas a migrantes mexicanos que residen en Estados Unidos. La primera de estas encuestas se levantó en diciembre de 2003, la segunda en diciembre de 2004 y una más en diciembre de 2005. Algunas de las principales conclusiones de estos estudios son:
- Los migrantes ya tenían familiares laborando en Estados Unidos (78.2 % de los encuestados) y casi la totalidad de este subgrupo (94.3%) señaló que inicialmente llegaron a vivir con ellos.
- El 58.6 por ciento de los entrevistados respondió que cuando tomó la decisión de irse a Estados Unidos estaba trabajando en México. En tanto que el resto no tenía trabajo al emigrar.
- El 69.3 % de las personas encuestadas indicaron que "regularmente envían" dinero a sus familiares en México, en tanto que 16.7 % de los encuestados indicó que solamente "dan dinero a sus familiares cuando los visitan", el resto representado por el 14.0% manifestaron que "no envían dinero".
En relación a los beneficiarios de las remesas, los resultados de estos estudios muestran que las remesas mensuales se efectúan principalmente entre personas que tienen un vínculo familiar, observando que tanto la frecuencia como el monto de la remesa son mucho mayores cuando el beneficiario es la esposa.
- Respecto a los beneficiarios de las remesas familiares, de acuerdo a estos estudios realizados en el periodo 2003-2005 la distribución porcentual al seno de la familia corresponde a los padres en un 68.4%; la esposa 11.8 %; los hermanos 7.8 %; los abuelos 3.5 %; los hijos 2.6 %; los suegros 2.1 %; los tíos 2.1 % y; los primos 0.5 %.
- En cuanto al uso que se le da a las remesas, el principal destino 86.4 % radica en el gasto de consumo, incluyendo la inversión en capital humano que se hace a través de la educación (6.3 %) y mejoras a inmuebles en un 3.2 %.
- Las remesas promedio guardan una relación directa con los ingresos del migrante trabajador. Cerca del 63% de los entrevistados respondieron que percibieron un ingreso mensual superior a los 1,500 dólares. El monto de la remesa mensual promedio asciende a 344 dólares.
- Los años de residencia de los migrantes también muestran una correlación respecto a las remesas, conforme se acrecienta el número de años de residir en Estados Unidos tiende a decrecer el monto promedio de la remesa, evidentemente crece el número de miembros con las generaciones posteriores y con ello los gastos para la manutención de los migrantes nacidos en el exterior. En términos de remesas promedio varia para migrantes con hasta 5 años en el exterior que envían 435 con los que poseen más 20 años viviendo en el exterior quienes envían en promedio 344 dólares mensuales.
- El 74.5 % de los entrevistados señalaron que tenían dependientes económicos en Estados Unidos. El valor promedio de su remesa es menor que el correspondiente a los envíos de los remitentes que no tienen dependientes económicos en ese país. En consecuencia, se observa que el valor de la remesa disminuye conforme aumenta el número de dependientes económicos en Estados Unidos.
Continuando con el estudio referido en los últimos párrafos, para abordar el tema de la actividad laboral que realiza el migrante en los EUA se reporta que para el 2005, el 23% de los entrevistados indicó que trabajaban en oficios diversos tales como plomería, electricista, herrería, conserjes, entre otros. Las actividades mejor remuneradas son las de chofer (2,958 Dls), mecánico automotriz (2,396 Dls) y en la construcción (2,301 Dls). En contraste el trabajo en el campo representó la actividad con menores ingresos (1.626 Dls). Asimismo, de acuerdo con las respuestas de los remitentes, estos trabajan en promedio 11 meses del año.
En relación al nivel de escolaridad del migrante. Tres cuartas partes de los entrevistados señalaron tener un nivel de escolaridad menor a la preparatoria y sólo el 5.6 por ciento cuenta con algún grado de estudios profesionales o de postgrado. En general, se aprecia que tanto el nivel de ingreso, como el monto de la remesa aumentan con el nivel de escolaridad.
En resumen, deben enfatizarse los efectos positivos que han tenido las remesas de inmigrantes mexicanos en EEUU sobre el bienestar de las familias receptoras, de acuerdo a los estudios del Banco de México, las remesas muestras las siguientes conclusiones:
- Han tenido un efecto positivo sobre sus niveles de ingreso y, por ende, de consumo;
- Las remesas han permitido disminuir los niveles de pobreza en segmentos importantes de la población;
- Han constituido una fuente importante de recursos para que tales familias inviertan en capital humano, incluyendo en salud, e inclusive en capital físico.
- Han permitido a las familias acceder a mejores condiciones financieras y, de ese modo, suavizar sus niveles de consumo e invertir en micro-negocios.
En esta misma reflexión se identifica el acierto que tiene la propuesta de la SEDESOL de impulsar el programa 3x1 para Migrantes, el cual permite orientar las remesas con un efecto multiplicador en beneficio de las familias de los residentes, promoviendo una relación favorable en el desarrollo local de las comunidades en donde se localizan los proyectos productivos.
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